Más allá del certificado: explorando nuevas avenidas profesionales

Del diploma a la carrera de tus sueños: planifica tu desarrollo profesional

¿Ves tu futuro gris y sin alicientes?

Llevas años trabajando en la misma empresa y ni te dan la oportunidad, ni las opciones de mejorar, ascender o tener un avance profesional dentro de ella. Puede que no te ofrezcan la ayuda para acceder a conocimientos, que siempre haya otro para ocupar  la plaza que tantas ganas tienes de ocupar o simplemente carezcas del tiempo necesario para formarte adecuadamente para llegar a ella.

¿Ya conoces los certificados de profesionalidad?

Los certificados de profesionalidad son títulos oficiales con validez en toda España que acreditan que una persona está capacitada para llevar a cabo cualquier función que se deba desempeñar en una profesión o puesto de trabajo, conforme el Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales.

¿Crees que solo es esto?

No, en absoluto, estas acreditaciones no solo te van a abrir las puertas para un posible ascenso en tu empresa, incluso puede que en tu empresa por muchos certificados que tengas no puedas acceder a otro puesto nunca. Un certificado de profesionalidad es un pasaporte a la libertad de poder cambiar de empresa, a una en la que te valoren o por lo menos no te pongan trabas y vean tu verdadera capacidad demostrando valía, tesón y esfuerzo.

 Un título de este tipo te da la oportunidad de acceder a los conocimientos necesarios para abrir tu mundo laboral, para recorrer el camino que realmente te gusta, no el que por alguna razón te obligaron seguir, si no el que no tuviste la oportunidad de realizar, en el que personal y profesionalmente soñaste con verte, el futuro que siempre has querido forjar y sabes que estás hecho para él.

¿Crees que es imposible?

No, ya es un hecho. Ya tienes tu titulación en las manos, puedes cotejar distintas ofertas, observar los requisitos y compararlos con los que ya tienes para poder comprobar que tus sueños no están tan lejos. El valor añadido del gusto por tu labor, tu inquietud y la formación que has buscado y recibido es lo que ha hecho de ti la herramienta imprescindible para cualquier empresa del sector en el que pretendas desarrollar tus esfuerzos y creatividad.

¿Atrevido?

Puede que te suene muy osado, atrevido e incluso de inconscientes llegar a afrontar esa actitud. Dejar la seguridad de un trabajo vulgar y sin motivación es el primer acto de una nueva vida. Una nueva manera de ver las cosas y una nueva manera de sentirse otra persona, fuerte y con confianza en sí misma. La actitud y personalidad necesarias darán valor al certificado de profesionalidad que te avala y hace de ti el profesional que toda empresa está buscando en su plantilla.

¿Todavía no lo ves?

El estancamiento profesional es lo que ha hecho de auténticos genios, pobres mediocres, que lo único que albergan en su corazón es la frustración de no poder alcanzar sus metas. Cada vez más trabajadores que tras una lesión que les impide seguir realizando su labor, se han formado, desarrollado y conseguido su certificado de profesionalidad, y les ha cambiado la vida.

 Optar por nuevos puntos de vista laborales, no solo abre los ojos para realizar un certificado, si no para ser conscientes de que hace falta una constante formación y actualización de tus conocimientos sobre la industria y el mercado actual donde hay que desenvolverse y estar en continuo crecimiento de formación para no sufrir un retroceso en la carrera. Porque se sabe que no actualizar los conocimientos del mercado laboral lleva al atrofiamiento profesional de quien no está al día. Y no estar al día es estar obsoleto y eso es la defunción a nivel de competitividad en el mercado profesional. Por lo tanto, ¿qué hacer?

Evaluar dónde estás y hasta dónde quieres llegar en tu avance profesional, las herramientas imprescindibles que te hemos puesto en las manos y de las que dispones y los pasos que te enseñamos a dar. Avanzar es en lo único que no te tienes que limitar y no ponerte cotas hacia donde quieras llegar en tu trayectoria profesional.

Autor Eduardo García

Deja un comentario